En los últimos meses, según informaron responsables de la salud de Zimbabwe, han fallecido más de 180 niños por ausencia de vacunación en casos de sarampión y en una gran proporción de ellos debido a la pertenencia de los padres a sectas religiosas.
El ministro del departamento de salud y atención a la infancia, Henry Madzorera, ha indicado que el borrador que se está preparando irá en consonancia con le restante legislación de Sudáfrica, pero que en cualquier caso tipificaría como delito la denegación de asistencia médica en la infancia.
Al mismo tiempo, han puesto en marcha una campaña de sensibilización entre las familias, prestando especial atención a aquellas que están vinculadas al grupo Johannes Marange y otras que se oponen a la vacunación